Hacer el bien con los zapatos de Toms
La idea de Toms surgió al fundador Blake Mycoskie durante un viaje a Argentina. Cuando conoció entonces a niños en un pueblo local, le llamó la atención que la mayoría no llevaban zapatos. Lo consideró una situación intolerable (con toda razón) y fundó Toms, donde desde entonces se sigue el principio One for One. Es decir: por cada par de zapatos vendido, Toms dona un par a un niño necesitado. El tipo de zapatos donados varía, razonablemente, según la región y las condiciones climáticas.
A los zapatos pronto no le bastaron a Mycoskie; había reconocido el gran potencial latente detrás de su concepto. Por eso hoy también forman parte del surtido gafas y bolsos de Toms. Y por cada par de gafas vendido, la marca financia un examen de la vista, incluida la posterior atención o ayuda visual. Además, cada bolso vendido significa apoyo para una mujer embarazada. Un concepto realmente bonito, especialmente por las coherencias temáticas entre el producto vendido y la ayuda ofrecida.
El catálogo de Toms está compuesto en gran parte por sandalias y slip-ons de lona como el Avalon. Actualmente también hay modelos tipo sneaker con cordones, botas tipo desert y zapatos de media bota clásicos. La mayoría de los modelos se fabrican en lona y en tonalidades naturales y orgánicas. También son populares los zapatos Toms con estampado azteca.
Hasta la fecha, Toms ha donado más de 60 millones de pares de zapatos nuevos a niños en más de 70 países. 400.000 personas han recuperado la vista gracias a Toms. Cifras impresionantes que hacen que la marca merezca apoyo. Y de todos modos ya lo merece, dada la gran selección de zapatos sencillos de tela, adecuados tanto para la vida cotidiana en la ciudad como para un viaje largo.
Por cierto, el logo de la marca se basa en la bandera argentina, es decir, la bandera del país donde nació la idea de Toms. Aquí, con Toms, todo parece tener todavía sentido, en estos tiempos inciertos.