La tecnología revolucionaria de los años 90
Reebok Pump es una tecnología de la casa Reebok, por la que algunos modelos de la marca fueron nombrados o que al menos aparece en su nombre. A principios de los años 90 nació la tecnología con el objetivo de ajustar mejor el zapato al pie del usuario, más que lo que hasta entonces permitían los sistemas de cordones habituales. Pump funciona así: en el material superior hay cámaras de aire integradas que se llenan de forma gradual mediante un sistema de bombeo (de ahí el nombre), hasta el punto en que el zapato queda perfecto sin apretar. El primer zapato con Pump fue una zapatilla de baloncesto. Especialmente en el baloncesto son importantes la sujeción y el ajuste del calzado, así que su lanzamiento en este segmento tenía sentido. El zapato se llamó, acertadamente, Reebok Pump. Fue todo un éxito.
Reebok Pump & Instapump Sneaker
Hoy la innovación se incorpora en diversos sneakers del fabricante estadounidense de artículos deportivos. Existe el Pump Fusion 2, el Court Victory Pump Tech, el Pump Supreme y el Pump Supreme Hoodie. Según las exigencias del deporte, las cámaras de aire se distribuyen de forma distinta en el material superior. Hoy en día la componente estética juega un papel importante: los modelos Pump se han convertido en un estilo de vida y, en parte, en objetos de colección.
Un zapato controvertido en la escena sneaker es el Instapump Fury. El material superior y la suela son, bueno, bastante «outgoing» y por tanto no gustan a todo el mundo. Quienes gustan del sneaker lo adoran, eso sí. Más allá de las discusiones dentro de la escena, el zapato es, sobre todo, un ejemplo perfecto de lo bien que funciona la tecnología Pump: no necesita cordones y, tras unos cuantos bombeos, se ajusta perfectamente al pie.
Si quieres quitarte las zapatillas, por cierto, hay una válvula por la que se puede dejar salir el aire de las cámaras. Evidentemente, en Reebok se pensó en todo.